El chavo del ocho, Chespirito, Chompiras, Chapulín colorado, o simplemente Roberto Gómez Bolaños, forma parte de la cultura colectiva latinoamericana. Desde el desierto de Sonora hasta la Patagonia, todo el mundo conoce a los personajes de este popular Show que ha sido parodiado hasta en los Simpson. Creo que su impacto en Sudamérica es más fuerte que en su propio país, y digo esto, pues mis amigos colombianos y bolivianos no se cansan de recitarme los episodios completos del chavo y siguen pensando que todos los mexicanos tenemos comportamientos como los de esos personajes. Ya sabes, yo soy un chavo del ocho, mi madre doña Florinda, mi hermana la Chilindrina y mi abuelo Jaimito el cartero.
Dos de los actores principales de este programa están peleados por una historia de copyright y según las malas lenguas, por una historia de faldas, el caso es que esta vez Carlos Villagrán, que interpretó a Quico (uno de los personajes más populares de la emisión) acusa abiertamente a Roberto Gómez Bolaños de haber trabajado para narcotraficantes. Así, sin pelos en la lengua, lo cual confirma la versión que circulaba en un libro escrito por el hijo de uno de los capos de la droga colombiana. Hasta donde llegarán estas rencillas.
La verdad yo me quedo con esta versión trash e igual de absurda que la temática del programa ¿y tu…te acuerdas del chavo?
Aquí les dejo un video para recordarles un poco al chavo con un excelente fondo musical: el tributo del grupo peruano 6 voltios. Eso, eso, eso…
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